Sucedió en Perú: La Generación del Bicentenario

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Fue una semana difícil, Amazon me había vuelto a habilitar el uso del almacén, tenía que apurarme después de que el servicio de correos dejará de atender también deje un poco de trabajar en mi marca, estaba preocupada, de pronto, mamá enciende el TV. Una señal que ya no vemos hace mucho, pero que todavía informa en la hora del almuerzo. Mientras nos sentábamos, el presidente se defendía frente al congreso en el resumen del medio día. Así comenzó una semana en que pasaron cosas tristes, alegres y fuimos testigos del nacimiento de un nuevo Perú dado a luz por la Generación del Bicentenario.

El martes 10 fue un día colmado de indignación, rabia y frustración. El congreso había dado un golpe de estado en Perú. Nuestro país, si bien a nivel macro tenia una buena tendencia de crecimiento económico, la pandemia nos estaba arrinconando, pese a todo, nuestro perfil como país aún era confiable frente a los organismos extranjeros. Al día siguiente del golpe nuestros bonos comenzaban a devaluarse.

El origen

Esto comenzó en aquella elección del 2016, en que el rechazo al fujimorismo dio la victoria a Pedro Pablo Kuczynski, ese año me encontraba viviendo fuera del país, pues estudiaba la maestría, pero me registré para votar para contribuir a lo que en América Latina se conoce como el mal menor.

Recuerdo que los peruanos que nos encontrábamos en ese momento en el extranjero comentábamos minuto a minuto lo que pasaba, hasta que finalmente, y por muy poco, ganó PPK.

No paso mucho tiempo, y contrario a lo usual, de reconocer la derrota y felicitar al contendor, la señora Fujimori envío un mensaje subliminal al declarar con los 73 congresistas que había conseguido ingresar al parlamento a sus espaldas aplaudiéndola.

Consecuencia

Lo que siguió fue ampliamente reportado por varios medios de comunicación, te dejo aquí un post del New York times.

Pero en resumen, PPK nunca tuvo paz. Fuerza Popular, el partido de Fujimori ya había expresado sentir que le habían robado las elecciones. Quienes lo veíamos del extranjero, de un modo u otro lo presentimos, ella quiere gobernar si o si. Su congreso mayoritario obligó a renunciar a PPK, asumiendo Martín Vizcarra.

Vizcarra, dentro de todo mal no lo hizo, aprobó e incentivo reformas importantes, y dio apoyo al equipo que investiga los delitos de corrupción de la constructora Odebrecht. Esto incomodó no solo a los congresistas, sino a mucha gente que por años se beneficio de contratos estatales. Si gustan en otro post les cuento mi experiencia en la administración pública y como funciona todo desde adentro, pero les adelanto que es de terror.

Pues bien, como los Fujis (congresistas) ya se habían gastado una de sus cartas censurando a consejo de ministros, Martín utilizó la medida constitucional de la cuestión de confianza, para realizar una elección transparente del tribunal constitucional.

Mientras los Fujis sopesaban sus intereses y tardaban en encontrar una salida, Martin Vizcarra los cancelaba.

Aquí una aclaración: Si no eres peruano, podrás pensar que esto fue innecesario, pero la gente lo pedía, a donde iba Martín la gente le pedía cerrar el congreso. El episodio que más recuerdo fue cuando el llegó a la ciudad de Tacna, para participar del aniversario y conmemoración de su reincorporación al Perú luego de la guerra del pacifico. Si nunca has ido en 28 de agosto a Tacna te lo recomiendo, no creo que exista otro lugar donde se sienta tanto sentimiento patriótico. En las calles atestadas de gente y mientras pasaba la bandera la gente le gritaba a Martin: Cierra el congreso.

Una vez disueltos hicieron juramentar a Mercedes Araoz, Segunda Vicepresidenta, generando su muerte política y una ola memes que hizo famosas a muchas mascotas.

Los injertos del la plaza Bolívar

Con el #MechitaChallenge terminaba una era obstruccioncita, adiós Rosa Bartra, Karina Condorito Beteta y tantos otros que nos dieron memes extraordinarios.

Fue así como se convocaron elecciones y recibimos con esperanzas a quienes después conoceríamos como los Injertos de la plaza Bolívar. Una banda cuya agenda se basaba en servirse del congreso para intereses particulares, entre ellos, echarse abajo la ley universitaria.

No pudieron disfrutar mucho tiempo del ejercicio congresal pues llegó la pandemia y el 16 de marzo nos confinan a todos en cuarentena. Un encierro que creíamos terminaba en 15 días y se prolongó por 5 meses.

Para hacer frente a la situación, el presidente Vizcarra no tuvo, creo yo, otra opción que abrir nuestra caja fiscal para entregar bonos a las familias más necesitadas. Esto desde mi observación de los hechos despertó la codicia de los injertos, quienes finalmente podían ver la luz en el camino para sus políticas populistas.

Desconociendo la constitución y sus funciones, comenzaron a crear gasto público, algo que no tienen permitido, comenzando así una nueva guerra.

Esta vez no hay dracarys

Martin Vizcarra luego de 1 intento fallido es finalmente vacado de la presidencia de la república del Perú. Posteriormente declara que lo acepta, pero advierte que luego veríamos las verdaderas razones.

A todo esto, creo que es importante aclarar, sobre todo para los lectores que no son de Perú, que Martin Vizcarra esta acusado (más no sentenciado) por recibir sobornos. Te dejo uno de los tantos reportajes sobre el caso aquí.

La generación del bicentenario en Perú

Hasta aquí trate de hacer un resumen de como fue que se gestó todo lo sucedido para una mejor comprensión de lo sucedido. Como comprenderán, éramos muchos los que ya estábamos cansados de ver al país en los vaivenes de la inestabilidad. Vivíamos una pandemia y la afrontábamos con todos los errores que se cometieron en todo el mundo.

Merino asumía, el mismo que poco antes había pretendido obtener el favor de las fuerzas armadas, no somos bobos, mi generación no. Definitivamente no queríamos a Merino.

Nuestra arma

Intenta decirle a un millenniall como yo que el nuevo negocio de las alfombras voladoras será el boom de la navidad. Inmediatamente lo investigará en San Google y quizás te haga un meme.

Cuando nuestros padres se enfrentaron al socialismo de Alan García en los 80´s no todos comprendían lo que era inflación. Creyeron que los bonos eran buenos hasta que su dinero dejo de tener valor. Hoy si alguien nos ofreciera algo así probablemente nos causaría risa y le sugeriríamos googlearlo.

En los 90´s se enfrentaron al golpe de Fujimori, quizás no con mucho efecto porque no tenían como coordinarse. Creían en lo que les decían los medios de comunicación. Señales y líneas editoriales vendidas al régimen. No había más donde enterarse de “la verdad”.

Nosotros teníamos un arma diferente, nueva, algo que ellos no conocían: Internet.

Fue allí donde nos coordinamos, donde nos conocimos y nos hermanamos con un mismo objetivo: Derrocar el régimen de Merino. No éramos nuestros padres, no le creíamos a la prensa, le creímos al en vivo y en directo. Nuestras pruebas eran las imágenes en tiempo real y la expresión inmediata.

Ahora que lo escribo pienso: que irónico que hayamos usado esta herramienta global como arma y ninguna empresa todavía nos garantice el 100% de la velocidad que pagamos y contratamos. Que poco eficiente con el usuario que el ente regulador, Osiptel, todavía no pueda proponer algo mejor.

En el Perú no hay todavía estabilidad en la señal de Internet, y cuando presentas una queja, te aclaran que por ley solo están obligados a garantizar el 40% de la velocidad contratada.

Aún así, logramos coordinarnos.

Una generación, muchas tribus

Recuerdo que previo a esto había abandonado Twitter. Las últimas veces que entre fue para informarme de las elecciones en USA y encontré el hashtag repleto de bailarines coreanos. Estaba enojada. Casi a diario no existía ningún hashtag que no estuviera invadido.

Durante la semana de lucha comencé a interactuar con varios de los denominados K-popers, a entender un poco más su accionar y hasta me animé a estudiar coreano. Si me siguen en Instagram saben que casi por el mismo tiempo había comenzado mi afición por los thrillers y policiales asiáticos, y para cuando nos unimos ya no me era tan desagradable ver bailarines coreanos en todas partes.

Durante la semana de lucha se fueron uniendo a los millennialls, los más chicos, adolescentes tiktokers, kpopers, otaku peruano y hasta los gamers. Todas las tribus digitales estaban presentes.

Los millennials organizaban las marchas. Los tiktokers informaban y difundían todo lo que sucedía, algunos, los de entre 15 a 17 años hasta fueron a marchas junto a sus padres o en grupos. Los k-popers eran el army de la marcha, ellos tenían quizás una de las misiones más intensas, spamear los hashtag de la granja del trolls del gobierno golpista.

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Los otaku hicieron en tiempo récord – según me dijeron – memes y afiches para compartir. Los que sabían ingles al terminar las marchas se quedaban durante varias horas en la madrugada etiquetando a los principales organismos internacionales con las imágenes de todo lo sucedido. Un día conseguimos que Anonymous comenzara a tomar interés, y aunque no hackeo a nadie, se sintió como una pequeña victoria el solo saber que había dado sus frutos estar pendiente de que el mundo oyera nuestras voces. Ya no habían grupos, ni equipos de fútbol, ni tribus, éramos todos uno.

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Aquí 2 hinchas de los equipos de Alianza Lima y Universitario de deportes, rivales históricos en el torneo peruano de futbol.

La Represión

Durante la semana de marchas, la pacífica organización se rompió con los ataques de la policía, si, ataques. Podrán negarlo cuantas veces quieran, pero nada hoy en día resiste la inmediatez que nos dio Internet, el vivo, el ahora. Internet es la tierra libre donde los medios de comunicación no pueden entrar a confundir a las personas.

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Nos faltan 2

Quizás el gobierno golpista, con la experiencia de lo vivido en años anteriores, pensó que era sencillo reprimir, golpear y desaparecer a quienes les han leído las verdaderas intenciones. Se negaron a creer que lo lograríamos solo protestando. En el pasado fue tan fácil, pero hoy es imposible ocultarle al mundo lo que sucede. Se negaron algunos a ver que las cosas habían cambiado, como el premier, que ni sabía que quiere decir “dejar en visto”.

No podrían esconder lo que sucedía, pero eso tampoco los detuvo. Dos jóvenes murieron, dos de los nuestros, los que hoy conocemos como los héroes del bicentenario: Inti Sotelo y Bryan Pintado.

Aquella madrugada, cuando lo supimos, nos dolió en el alma. Nunca antes en mi vida había llorado por personas que no conozco. Esa madrugada me quebré en mi cama, impotente, con rabia.

La policía que debía protegernos había salido a matarnos. Aquellos a quienes unos meses atrás aplaudíamos nos estaban disparando.

Cerraron las calles para disparar, como si de un enemigo invasor se tratara. Habían jóvenes, adultos e incluso abuelos, pero para las armas no hay miramientos.

La lucha no ha terminado

Si algo hemos aprendido esta semana es que verdaderamente cuando nos unimos pueden surgir cosas grandes. Sabemos que tratarán de dividirnos, pues porque “divide y reinarás”, pero nos lo esperamos y nos hemos puesto el chaleco anti difamaciones. Después de 2 días sin presidente, y pretender negociar a punta de chantajes, los injertos de la plaza Bolívar cedieron. Francisco Sagasti es nuestro Presidente Interino y por su discurso en la toma de mando se ve que no es un improvisado. Lo que sucede ahora es que por mucho que hablen bonito ya no nos fiamos de nadie. Seguiremos observando. Todavía nos queda una tarea pendiente, que se haga justicia para nuestros caídos.

Todavía quedan jóvenes heridos en los hospitales. Hasta donde se sabe uno quedará minusválido y otro aún está a la espera de poder ser operado, pues tiene perdigones alojados en el cráneo.

Esta es nuestra tarea pendiente, pero estoy segura que lo vamos a conseguir. Por ellos y por los que vendrán. Nadie debe temer a ser reprimido por expresarse pacíficamente. Nosotros la generación del bicentenario en Perú lo vamos a lograr.

Perú generación del bicentenario

Somos la Generación del Bicentenario, y este es nuestro país, una republica cuya democracia vamos a defender. Ya no es por políticos y para los políticos, es para los peruanos y por los peruanos. Bienvenidos al nuevo Perú, nuestras cámaras los estarán observando.

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